“…”…Yo conservo mi voluntad para salvar al mundo y al hombre;

incluso el encanto de tu atractiva voz

oh gozosa Divinidad, no puede atrapar ni entrampar.

…

Yo te reclamo para el mundo que has creado.

Si el hombre vive uncido por su humanidad,

si por siempre está atado a su dolor,

permite entonces a un ser más grande surgir del hombre,

el superhombre compañero del Eterno

y que lo Inmortal brille a través de las formas de la tierra…”…”